Fiesta … El musical ícono de nuestra Selección

Los corazones vibran al sonido de este himno currambero.
Por: Wilber José Fabregas Molina
Se dice popularmente que los colombianos desearíamos que todos los días jugara la selección para estar todos abrazados sin distingo de raza, clase social, religión o identidad deportiva futbolera y es por eso que se considera que Colombia entera es una bandera.

Pero la creatividad ingeniosa, la mente de un barranquillero nacido en las entrañas de un barrio famoso y distinguido como el barrio Boston, el hijo de Doña Elena; Carlos Gómez, un agraciado músico que canta y compone “sin querer queriendo” como la célebre frase del Chavo del 8, nunca se imaginó que el tema que dedicó al seleccionado de jugadores encabezado por la magia del Pibe Valderrama iría a llegar tan lejos y que fuese coreado por todos los colombianos arropados en un solo abrazo, como un pueblo hermano y que aún se mantenga como un himno interpretado a viva voz por colombianos amantes del futbol, pese a que los protagonistas del combinado fuesen otros, porque lo importante es que ver jugar a la Selección Colombia se convierte en una fiesta deportiva y social, una Fiesta donde se invita a gozar plenamente.

“Eeehh, vengan todos ya, comenzó la fiesta vamos a gozar, eeeeh, vengan colombianos vamos a cantar
Ya suenan los tambores hay gritos de emoción y al ritmo de la cumbia, vibra mi corazón”
“Colombia está de fiesta, yo los quiero invitar, que viva Barranquilla, que viva el carnaval”.

A Charlie Gómez lo conocí a través de Jorge Guzmán, director actual de La Charanga del Sur, su también colega y gran músico, mi amigo de muchos años, del barrio San Felipe, quien era vecino de mi barrio Los Andes, donde residía; integraba La Orquesta La Renovación de Eduardo Jinete, una persona especial con mi familia, me lo presentó cuando se conformó el Grupo Raíces siendo su director y pianista Gregory Mendoza.
La extinta agrupación Raíces y el propio creador de Fiesta, no se imaginaron el impacto que iría a causar este tema, especialmente porque ya con anterioridad sonaban otros éxitos dedicados a la Selección Colombia, como “Colombia Caribe” del maestro Francisco Zumaqué que era coreado con sabor Caribe:
“Si, si, Colombia, si, si Caribe”, pero el autor lo había dedicado a un festival folclórico y los colombianos como buenos amantes de las costumbres sanas lo adoptamos como el tema que significaba con ello que Colombia era más del Caribe.

El propio Carlos Gómez, quien de igual manera fue mi vecino porque me mudé con mi familia al barrio Boston y de allí se profundizó la amistad y me explicó que había pasado días y noches enteras para componer un tema que no solo identificara al combinado, sino también incluyera a los jugadores como un homenaje a Francisco “Pacho” Maturana el dirigente del cuadro tricolor, para que tuviera una identidad propia y con los nombres de sus integrantes atinó en la primera creación del tema.

Me recalcó que ese equipo tenía una magia, que enloquecía a sus seguidores y que la idea era que el público de esa generación los recordase y dicho público se lo transmitieran a sus descendientes, porque valía la pena.

Era el año 1989 cuando nace Fiesta, Colombia se preparaba para las eliminatorias del Mundial de Italia 90 y fue lanzada antes que el cuadro nacional clasificara, fue un premio por la entereza de cada futbolista, el empeño, el cariño que cada uno le imponía a pleno pulmón, con sangre y sudor.
Cuenta Charlie que cuando la Selección Colombia jugaba, el pueblo vibraba, era como un evento de carnaval, una Batalla de Flores, una noche de Guacherna, una locura colectiva, donde el público se unía en un solo estrato social.


“Por fin llegó la hora vamos a demostrar,
que grande es nuestra raza que lucha hasta el final.
Arriba las banderas todo el mundo de pie
y escuchen esta fiesta, que es toda para usted.
Fiesta, ay, ven a la fiesta colombiana…
Ven y goza con la magia de nuestro Pibe Valderrama.
Fiesta, ay, ven a la fiesta colombiana…
Vamo’ a gozar vamo’ a bailar, con el equipo de Maturana.
Fiesta, ay, ven a la fiesta colombiana…
en el Metropolitano esta fiesta no se acaba.
Fiesta, ay, ven a la fiesta colombiana…
que todo el mundo lo sepa que en Barranquilla nadie nos gana.
Fiesta, ay, ven a la fiesta colombiana”…

De paso no solo Charlie Gómez, sino el grupo Raíces con sus integrantes le estaban dando el valor a Barranquilla que siempre ha merecido el calificativo de “La Casa de la Selección Colombia”, en el majestuoso Metropolitano de la Ciudadela 20 de Julio, y por fin había llegado la hora de darle un realce además, al sur de la ciudad, porque allí se envuelve el pueblo en un escenario internacionalmente conocido.

El propio Charlie Gómez reconoce que la mejor versión de Fiesta es la primera, las demás no la han podido superar y es que esa fue la que se cantó con ese saborcito sabrosón que le imprimieron los integrantes de la agrupación que hicieron una gran fiesta inolvidable, como lo que se vivió en un festival de orquestas en el desaparecido Coliseo Cubierto Humberto Perea de Barranquilla, escenario donde se realizaron muchos festivales en el carnaval.
Fue el Festival de Orquestas de 1990. Algo impresionante, “morrocotudo” como podríamos decir popularmente, porque la ultima interpretación que hizo Raíces para cerrar su participación fue “Fiesta”. Fue una locura colectiva de “padre y señor”, un desorden con orden algo que invadió a los corazones de los ñeros, de los quilleros, de los protagonistas. Se interpretó el tema por encima del tiempo permitido que era de tres minutos y lo hicieron por cinco.
Algo sensacional fue la presentación de la orquesta que aceptó la invitación de unas personas para simular que eran los jugadores de la Selección, porque se había rumorado que Charlie había invitado al Pibe Valderrama para que los acompañara en el coro, pero este no pudo asistir. La gente se tragó el cuento, refiere Carlos Gómez con una gran alegría.

Fiesta se ha grabado varias veces incluyendo a las otras generaciones de jugadores y figuras colombianas, pero la primera fue la primera. De igual manera es un gran reconocimiento que se le rinde a quienes forman parte del seleccionado a través de los años.
“Fiesta, ay, ven a la fiesta colombiana…en el Metropolitano esta fiesta no se acaba.Fiesta, ay, ven a la fiesta colombiana…Que todo el mundo lo sepa que en Barranquilla nadie nos gana.Fiesta, ay, ven a la fiesta colombiana…
Bueno, bueno Colombia aquí se prendió tu fiesta
vamos todos a cantar ese coro que diceee…eee…oooo. eeee ooooo.Oooe..eee.. oooo.eee”.
Fiesta es y seguirá siendo el Himno de la Selección Colombia , aunque otros cánticos al combinado patrio también tienen su reconocimiento especial de la inspiración de grandes compositores .




