Marcos Pérez Caicedo, ¡Un periodismo serio y veraz!

“Si lo dijo Marcos Pérez es verdad”. Un reconocimiento ganado. “Ombe, no me haga reír que tengo el labio cuarteado” .-“A esto se lo llevó Pindanga”.- “Entre la rubia y la morena”, “La noche está tigrera y el camino es culebrero” ,“Está en su yeré”, dichos populares que lo hicieron famoso. –
Por: Wilber Fábregas Molina
Como no recordar a uno de los grandes de la comunicación narrativa y analítica, que formó parte de las viejas glorias de la radio como lo fue Marcos Pérez Caicedo un hombre ilustre, que parió el Caribe colombiano, nativo de Calamar un municipio próspero del departamento de Bolívar, pero hijo adoptivo de Barranquilla. Se radicó en la capital del Atlántico y se destacó por la responsabilidad e inteligencia con las que manejó el periodismo, serio y veraz, no solo a nivel local, nacional, sino internacional, llegando a ser el vocero de quienes no tenían voz, recibiendo las primicias de los hechos más importantes de la historia en todos los niveles sociales ganar la fama de la gente que creyó ciegamente en él, algo que no se gana de la noche a la mañana porque lo que informaba era la verdad en pasta: ¡ Si lo dice Marcos Pérez es verdad!- exclamaban sus seguidores.
El pasado 4 de Julio se cumplió un aniversario más de la muerte de un hombre íntegro, en lo que le gustaba realizar en los instantes en que la labor estaba en pañales en materia informativa, porque para comunicar había que valerse de las más rebuscadas peripecias, para informar primero, más y mejor, como fue su profesionalismo innato, dado a que los recursos no solo económicos, sino para el cumplimiento de su deber en condición de emisor, ágil y veraz, eran difíciles para llegar a un público, que como receptor esperaba con ansias la llegada de la primicia, proveniente de quien la difundía, catalogándolo del primero con las últimas

Marcó un hito en la radio del Caribe y de Colombia, en el aspecto noticioso, la gente creía en él y era respetado por los gobiernos de turno y la dirigencia política, sin dejar de perder su sabor caribeño en un marco referente, a que se puede comunicar sin extralimitarse en los mensajes con probidad y cultura. Cuando una comunidad se aferra al mensaje que le transmite un líder de las comunicaciones por medio de un micrófono es porque dicho comunicador ha demostrado firmeza y altura en su profesión, ha actuado con claridad y precisión en la emisión de cada uno de sus mensajes que llegaban sin contratiempo a sus receptores y ellos pudiesen digerir las informaciones, los hechos noticiosos, consejos, que siempre exponía como un digno comunicador. Y es en realidad destacable: Marcos Pérez fue un verdadero dirigente.
Personaje inolvidable

Marcos Pérez Caicedo, veterano narrador de noticias generales y deportivas con criterio neto y comentarista de gran fama en beisbol y boxeo. Nacido el 20 de octubre de 1921 en Calamar de donde se traslada a vivir a Cartagena empezando su trayectoria en lo comunicativo, saliendo triunfador en un concurso de locución laborando en la empresa Tropical Oil Company, la que posteriormente se convirtió en la Esso como una entidad grande y valorada. Poco tiempo después alcanzó la gloria en la radio de Colombia, allá por los años 42 estando en Santa Fé de Bogotá, siendo considerado como la primera voz noticiosa que tuvo el país en cuanto a la lectura de noticias. Magnifico narrador de béisbol y excelente en el deporte de las narices chatas, como se le llamó siempre al boxeo.
Su extraordinaria voz lo llevó a ser el primer lector del “Repórter Esso, el primero con las últimas”, – eslogan que utilizaba el espacio noticioso de tres minutos que se transmitía cada hora desde la emisora Nueva Granada de Bogotá, experiencia que lo llevó a radicarse en la capital por algún tiempo donde logró estudiar fonética lo que le valió obtener una excelente dicción de su lectura. Como veterano en la información y lectura de noticia siempre expresaba que al leer se debe hablar con el tórax y no con la garganta.
Su posicionamiento en Barranquilla

Cuando le correspondió trasladarse a Barranquilla, ciudad donde su trayectoria era ampliamente conocida, su gente le abrió los brazos por su seriedad, rigidez y sentido de pertenencia en su labor profesional con el cumplimiento único de su labor y como popularmente decía: Oyentes estoy con ustedes truene, llueve o relampaguee, hasta el punto que nunca dejó de presentar una emisión o cumplir con una transmisión de los deportes, boxeo y beisbol por muy disfónico que estuviera; primero la responsabilidad; se aferraba a su deber y lo confirmaba como lema.
En 1962 se posicionó como el lector número uno del Diario Hablado en La Voz de la Patria, emisora símbolo de la radio en Barranquilla cuyo propietario don Clemente Vasallo se mostraba satisfecho por su desempeño profesional. Años más tarde se vincula a Radio Libertad, y al cumplir un importante periodo fundó su propio espacio noticioso al que le llamó Radio periódico Informando, siendo su jefe de redacción Aníbal Consuegra Escorcia. Este programa informativo se difundió por varias emisoras barranquilleras; siendo su director hasta 1994. Marcos Pérez Caicedo, también se destacó por sus animaciones radiales en vivo, en radioteatros y al aire libre. Dirigió concursos para buscar nuevas voces en la radio y para conocer la creatividad de sus oyentes quienes les enviaban frases como eslogan a su radio periódico en la sede de la calle 42 entre carreras 41 y 43 .
Sus virtudes

Esas virtudes como profesional y el amor acérrimo por servir a los demás lo llevaron a ampliar una inmensa sintonía, siendo el más escuchado por sagacidad para conducir ese medio informativo. La creatividad que le impartió con ingenio a su trabajo lo condujo a crear importantes personajes ficticios que penetraron en el oído de sus oyentes como: “El duende Gris”, “Kalibán” para atraer la atención de los radioescuchas, lo que consiguió sin mayor esfuerzo complementando esa actitud profesional en el manejo de las informaciones con los sobrenombres que le colocaba a los jugadores: “la Yuya” Rodríguez, “El hijo de la vieja Julia”, “Jonrón Gardner”. Creó muchos refranes que el común de la gente los repetía y se apoderaron de ellos para su diario vivir. La credibilidad fue tanta que imperó su frase: “Si lo dijo Marcos Pérez es verdad” y se convirtió en un lema inevitable.
Marcos Pérez fue un fenómeno radial de los años 60 a 70, logrando imponer su propio estilo radial, lanzando consignas o dichos como: – No me haga reír porque tengo el labio cuarteado. (expresión que lanzaba cuando el político o mandatario de turno prometía algo que no cumplía jamás). Marcó un hito noticioso que retumbaba en los sonidos de los ñeros, ñeros. Se le ocurrió la fantástica idea de innovar creando en su noticiero dos secciones importantes como: “La Ciudad a vuelo de pájaro” y “El duende gris”. Ambas se referían a temas cotidianos.
De ahí en adelante muchos fueron los noticieros que a través de sus locutores o directores querían seguir la ideología de Marcos Pérez Caicedo o imitarlo. Se afianzó su iniciativa de los radioteatros, algo que también hay que abonársele a Marcos Pérez, porque era un excelente animador de programas de tarima y un magnífico narrador de beisbol.
Dichos populares
“A esto se lo llevó Pindanga”, “Ombe, no me haga reír que tengo el labio cuarteado”, “La noche está tigrera y el camino es culebrero” ,“Está en su yeré”, “Entre la rubia y la morena”, “Atravesando el Niágara en bicicleta y la bicicleta espichándose” o “El rancho está que arde “El bote lleno”, fueron sus refranes populares que aplicaba para cada situación que apuntaba en sus intervenciones radiales en su condición de emisor los que inmortalizaron a este gran hombre de radio como a un referente de las buenas comunicaciones que se pueden practicar, sin apasionamiento, con seriedad y mucho menos extralimitarse con vocabularios fuera de tono y con faltas a la moral.
Pérez Caicedo marcó un hito en la radio del caribe y de Colombia. Construyó un periodismo serio en el aspecto noticioso, en el que la gente creía y era respetado por los gobiernos de turno y la dirigencia política, sin dejar de perder su sabor caribeño en un marco referente, a que se puede comunicar sin extralimitarse en los mensajes con probidad y cultura.
Su deceso

El deceso de este inolvidable personaje de la radio, que marcó un hito en la radio por su estilo se produjo el 4 de Julio de 1977 en Miami y por declaraciones de su hijo Marcos Pérez Quintero en medios de comunicación de la ciudad y de manera personal, nos expresó que a la hora de ocurrir el hecho lamentable disfrutaba de un descanso o vacaciones en los Estados Unidos en compañía de su esposa Estrella Quintero, aprovechando su excelente estado de salud para visitar a sus hijas Sonia, Antonella y Tica, quienes residían en esa ciudad.
Otto Garzòn Patiño uno de sus grandes amigos, al conocer la fatal noticia escribió un artículo en el Diario La Libertad, donde en forma jocosa, como para seguir con la línea mamagallística que caracterizó en su andar periodístico a Marcos Pérez, hizo una anotación como una de sus grandes ocurrencias que solo a él se le diera por morirse el día que había sido invitado por sus amigos en Miami para hacerle entrega de un importante reconocimiento, por sus inigualables servicios no solo a la comunicación, sino a la sociedad misma.. “Nadie se muere la víspera”, dice un popular refrán, pero “Marco Pere“, como sonaba su nombre en el dialecto parroquial del Caribe, si lo aplicó, porque murió un día antes de ser agasajado.
Por su estadía en Miami unos amigos le tenían preparado un homenaje el viernes 5 de Julio, pero su deceso se produjo el 4 de ese mes a las 5 :00 de la mañana, un día antes del agasajo al sufrir un leve infarto por lo que fue internado en el Columbia Kendall Hospital Center de Miami. Al correr de esa mañana se anunció un pronóstico alentador, pero momentos más tarde a las 11:00 le sobrevino una trombosis y a las 6:00 de la tarde se marchó hacia el más allá.
En aquel entonces, ya cansado y por delicados problemas de salud, le había entregado la misión de conducir su radioperiódico a su hijo Marcos Pèrez Quintero. Sus ratos de descanso los aprovechaba para ver televisión, béisbol y boxeo y escuchar noticias, recibiendo en todo momento el cariño de su esposa Estrella y de sus hijos: Marcos, Sonia, Antonella, Alvaro, Tica, Estrellita y Teófilo.
Su memoria permanecerá vigente

¿Será que el recuerdo de Marcos Pérez Caicedo permanecerá vigente ante esta lamentable situación política que está viviendo Colombia por la no aceptación de parte de la oposición en darle validez al resultado ya conocido desde el mes de junio pasado donde se eligió como presidente de Colombia al reconocido abogado Abelardo Gabriel De La Espriella Otero nacido en Bogotá el 31 de Julio de 1978, criado en Sahagún Córdoba, y como Vicepresidente al también abogado, economista y académico José Manuel Restrepo Abondano, nacido en Bogotá?.
Estamos a unos pocos días para el inicio de un nuevo gobierno del orden nacional, luego de las pasadas elecciones en segunda vuelta celebrada el 21 de junio del presente año, acto legalmente oficializado por la decisión tomada por el pueblo y ratificada por el Consejo Nacional Electoral de la validez de un resultado para que se iniciara un empalme entre gobierno saliente y entrante sin contratiempo alguno.
¿Qué diría “el viejo Marco Pere” como era llamado cariñosamente por su gente ante esta disyuntiva?
Aplicaría sus inolvidables refranes, para tomarlo por el lado amable, en su forma de ser caribeño … esto está “Entre la rubia y la morena”, la cosa, “Está en su yeré”. – “A esto se lo llevó Pindanga”. – “Ombe, no me haga reír que tengo el labio cuarteado”
Amanecerá y veremos, seguiremos informando, podría finalizar su emisión si fuese el final de una de sus emisiones del inolvidable Radioperiódico Informando. Y lo más firme que él y su familia vivieron y gozaron, fue la credibilidad de su gente, porque este personaje fue el vocero de los que no tenían voz. “Si lo dijo Marcos Pérez es verdad”.




