En Ixel moda, el vallenato se vistió de gala 

Por: Lida Mendoza Orozco 

Valledupar es reconocida por su riqueza cultural  sobre todo por su folclor. La caja, la guacharaca y el acordeón hacen parte de la identidad de esta ciudad que vive y respira música. 

Este fin de semana la música no solo se escuchó, también  se convirtió en color, textura, silueta y movimiento. Esa relación entre lo que suena y lo que se viste encontró en Ixel Moda un escenario para demostrar que la moda también puede contar historias a través de la música.

Para la pasarela Ixel Moda, diseñadores colombianos asumieron el reto de llevar las canciones vallenatas a la pasarela. Las melodías, las letras y las imágenes evocadas por el vallenato se transformaron en inspiración para crear piezas que, más allá de su valor estético, establecieron un diálogo entre dos lenguajes profundamente ligados a la identidad cultural: la música y la moda.

Durante un conversatorio sobre música y moda, destacados diseñadores como Hernán Zajar, Jorge Duque y José Cuello expresaron sus vivencias durante el momento creativo coincidiendo que música y moda se funden en una simbiosis de imaginación y fantasía, “Recorrí los ríos, los paisajes, investigué y me sumergí en la infancia de Ada Luz para conocer la historia de la Casa en el aire, del maestro Rafael Escalona, que ha sido siempre un referente para mí, así comencé a hacer el ejercicio del proceso creativo,  crear la historia como lo hacemos los diseñadores  y así nace  una colección contemporánea que vibra en el Cesar con sus colores, con el cielo azul, las nubes,  los Cañaguates.  Esta es una región que inspira, tomar el vallenato de  manera sofisticada y que las mujeres usen un diseño inspirado en una canción vallenata es algo que trasciende, esto para mí fue una experiencia maravillosa, la disfruté y me ericé””, dijo Hernán Zajar. 

Nolbis Rodríguez, reina del carnaval del Cañaguate- inspiración para la colección de José Cuello

Para el diseñador vallenato José Cuello, la experiencia de inspirarse en una canción vallenata para hacer sus diseños fue muy emotiva, “Fue como escribir un libro para desarrollar esta colección,  yo no pensé en el palo de cañaguate sino en la mujer del barrio, eso me llevó a pensar en música, en momentos y en personajes. En ese barrio eran icónicos los carnavales y recordé a Nolvis Rodríguez que era una reina que hacía carrozas con plumas. También me inspiré en la hermana de “La Polla” Monsalvo que era la mejor costurera de la época y hacía vestidos de novia a personajes de la ciudad.  Así que diseñé un vestido de novia del color del cañaguate, en una alfombra con flores amarillas. Me  sentí inspirado porque escogí para mis diseños  la canción ”La Cañaguatera” que la canta mi padrino Alfredo Gutiérrez, me emocioné mucho y no podía dejar de llorar”. 

En medio de la conversación quedó claro que una  canción puede despertar recuerdos, sugerir paisajes, evocar personajes o transmitir una emoción. Para un diseñador, esos elementos pueden convertirse en materia prima creativa.

Así, una melodía puede traducirse en una paleta de colores; el ritmo puede convertirse en movimiento de una prenda; una historia narrada en una canción puede inspirar una silueta y hasta los materiales utilizados en una colección.

En Ixel Moda, el vallenato dejó de ser únicamente una expresión musical para convertirse en un punto de partida visual. Las canciones sirvieron como territorio creativo para que los diseñadores interpretaran, desde sus propias miradas, aquello que el género ha contado durante décadas sobre el amor, el desamor, la nostalgia, la celebración, el territorio y la vida cotidiana.

El resultado de esa colección es una conversación entre dos disciplinas que, aunque utilizan códigos diferentes, comparten una misma capacidad, la de contar historias.

Para la creación de moda, la música puede cumplir una función que va mucho más allá del acompañamiento de una pasarela. Puede ser un detonante de emociones y una herramienta para construir identidad.

La creciente, composición que sirvió de musa para la colección de Jorge Duque

El diseñador Jorge Duque aseguró que ellos no trabajan solamente con telas, cortes y tendencias. También trabajan con conceptos, referencias culturales, experiencias y emociones y en ese proceso, la música tiene la capacidad de activar el imaginario y conducir la creación hacia lugares inesperados.

Cuando un diseñador se inspira en una canción vallenata, no necesariamente está intentando representar literalmente aquello que dice la letra. Puede estar capturando su entorno, su fuerza narrativa, su musa o la emoción que produce. 

La realización de Ixel Moda en Valledupar adquiere un significado especial. No es lo mismo hablar del vallenato desde cualquier lugar que hacerlo desde una ciudad cuya identidad cultural está profundamente vinculada a este género musical.

Aquí, las canciones forman parte de la memoria colectiva. Se escuchan en las casas, en las celebraciones, en las calles y en los encuentros familiares. Sus historias han acompañado generaciones y han contribuido a construir una manera particular de narrar la vida.

Por eso, llevar el vallenato a la moda significa también explorar nuevas maneras de preservar y proyectar esa identidad.

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