Juglares de toga y birrete, Honoris Causa a representantes del folclor vallenato

La Universidad Popular del Cesar UPC, en un gesto de justicia histórica, decidió que las letras de los “poetas del pueblo” tenían el mismo peso intelectual que cualquier tratado científico.
Es así como, ante la presencia del ministro de educación, José Daniel Rojas Medellín, once leyendas vivas de nuestra música dejaron por un momento los instrumentos para revestirse con la solemnidad de la toga y el birrete para recibir Doctorado Honoris Causa.
El desfile de la sabiduría popular

Ver a Silvio Brito, a Daniel Celedón y a sus compañeros, caminar bajo el rigor del protocolo académico, fue una imagen que conmovió a la comunidad universitaria. Ya no, ese día ya no eran solo los ídolos de la tarima; se convirtieron en doctores de la lírica vallenata.

Uno a uno, los nombres resonaron en el auditorio: Rosendo Romero, “El poeta de Villanueva”, cuya pluma ha dibujado el sentimiento del alma; Rafael Manjarrez e Iván Ovalle, representantes de la canción narrativa y romántica; Marciano Martínez, Aurelio “Yeyo” Núñez y el picaresco Camilo Namén, hombres que han traducido la cotidianidad del Caribe en filosofía pura.

Un honor con sabor a Festival
El momento cumbre llegó con la ovación a Israel Romero Ospino, el “Pollo Irra” recibió el birrete simbolizando la maestría técnica que hoy la academia reconoce como ciencia del arte.

No se quedaron atrás figuras fundamentales para la preservación de esta cultura como Andrés “El Turco” Gil, formador de generaciones de reyes vallenatos; y Santander Durán Escalona, guardián de la herencia que corre por las venas de esta tierra.




