Los Pondores se prepara para una nueva edición del Festival Vallenato de la Canción Mariana

En Los Pondores, corregimiento de San Juan del Cesar, sur de La Guajira, la música se vive y se siente  entre las conversaciones de sus habitantes, en las reuniones familiares porque es una manera de contar las vivencias de su gente. Por eso, cuando llega octubre, el pueblo cambia de ritmo.

Los días 2 y 3 de octubre, Los Pondores volverá a convertirse en territorio de acordeones, cantos y encuentros con la tradición, durante la 41.ª edición  del Festival Vallenato de la Canción Mariana, una celebración que año tras año mantiene encendida la llama de una expresión cultural profundamente arraigada en esta tierra.

Pero esta vez el festival tendrá un sentimiento diferente. Será una edición para recordar  y hacer homenaje a dos figuras que hacen parte de la memoria musical de Los Pondores: Yolanda Ariño Gámez, cantante pondorera fallecida en junio, y el compositor Hernán Marín Lacouture.

Ella puso voz a los sentimientos de su pueblo. Él convirtió historias y emociones en canciones. Dos caminos distintos dentro de la música, unidos ahora por la memoria.

Esa es una de las mayores virtudes de los festivales folclóricos: conseguir que los artistas no desaparezcan cuando termina su vida. Sus nombres regresan cada vez que alguien interpreta una canción, recuerda una anécdota o le cuenta a un niño quién fue aquella persona que alguna vez hizo cantar a un pueblo entero.

En Los Pondores, el homenaje será precisamente eso: una forma de mantener viva la memoria a través de la música.

Un viaje hacia las raíces

Para quien llegue por primera vez, el Festival Vallenato de la Canción Mariana puede ser mucho más que una agenda cultural, pede convertirse en un viaje para descubrir un corregimiento que durante dos días se transforma en punto de encuentro para músicos, compositores, cantantes, familias y visitantes.

El turismo cultural tiene precisamente esa magia que permite que el viajero no se limite a mirar un paisaje, sino que pueda escuchar su historia y Los Pondores tiene mucho que contar. 

Llegar al festival significa  acercarse a una comunidad que entiende el folclor como parte de su identidad y que encuentra en la celebración una oportunidad para compartirla con quienes vienen de otros lugares.

La fiesta como patrimonio

Los festivales de música tradicional cumplen una tarea silenciosa pero fundamental ya que ayudan a preservar aquello que no siempre queda escrito. En Los Pondores ya  son cuatro décadas de encuentros representando generaciones que han pasado por sus escenarios y familias que han aprendido a reconocer en la música una parte de su patrimonio.

La fiesta se convierte así en una especie de archivo vivo que cada octubre se abre nuevamente y aparecen las voces, los acordeones y los recuerdos. Este año, entre ellos estarán Yolanda Ariño y Hernán Marín.

Bajo la presidencia de Jorge Iván Ariño Calderón, la organización prepara esta nueva edición con la intención de recibir a propios y visitantes y continuar fortaleciendo un encuentro que hace parte de la identidad cultural del corregimiento.

La invitación está abierta a quienes conocen Los Pondores y a quienes todavía no lo han descubierto, a quienes llegan buscando música y a quienes terminan encontrando historias, a quienes saben de vallenato y a quienes simplemente quieren dejarse sorprender por una expresión cultural auténtica.

Quizás, entre el sonido de un acordeón y el canto de una canción, alguien que llegue como visitante termine comprendiendo que el verdadero atractivo de un territorio no siempre está en sus paisajes, a veces está en su gente,  en sus historias, en su gastronomía, en sus artistas pero sobre todo 

en esa capacidad de un pueblo para seguir cantando su identidad porque cuando un pueblo canta su memoria, la memoria vuelve a vivir.

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